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Luz y calor para las escuelas Waldorf en Ucrania

Las personas de Ucrania vivencian un invierno lleno de inseguridad, interrupciones del suministro energético y ataques persistentes. Las escuelas deben lidiar con cortes de calefacción, cortes de luz de varios días y el desafío de sostener la educación en condiciones extremas. A pesar de esta difícil situación, los docentes continúan trabajando incansablemente en las escuelas Waldorf, para poder ofrecer a niños y adolescentes un lugar seguro para aprender. A partir de una generosa donación espontánea pudimos apoyar financieramente a las escuelas que se encuentran en esta tensa situación. Los siguientes reportes de algunas escuelas Waldorf y establecimientos de pedagogía curativa  muestran lo urgente que son requeridas estas y otras ayudas en Ucrania y el impacto fortalecedor que tiene cada donación. 

Un lugar cálido para niños/as y adolescentes con discapacidades

El centro de pedagogía curativa Sonnenhof en Kiev se dedica desde el 2004 a niños, niñas y adolescentes con diferentes grados de discapacidad. Galyna Yakymovich cuenta acerca de sus impresiones:

Nuestra situación se intensificó dramáticamente. Los radiadores se han roto, tenemos heladas en algunas salas y apenas logramos calentar a pocas de ellas. Muchas familias viven sin calefacción ni electricidad. Sin embargo, gracias a su ayuda, hemos podido dar los primeros pasos para trasladar a algunas de las personas a las que atendemos a una casa con calefacción autónoma. A pesar del frío y la oscuridad, también vivo momentos de esperanza, como cuando vi a los niños jugando en la nieve. Estos pequeños rayos de esperanza nos dan fuerzas para seguir adelante, incluso cuando se oyen explosiones por la mañana.

Aprender en situaciones extremas

La escuela Waldorf Sophia en Kiev trabaja desde hace cuatro años ininterrumpidamente, a pesar de las frecuentes alarmas aéreas. Serhiy Zabolotnyi nos cuenta sobre los particulares desafíos actuales:

Vivimos nuevos desafíos cada día. Luego de las vacaciones de navidad prácticamente no hemos podido retornar a clases: en las salas hay temperaturas de entre 11 y 13 grados. En los cursos inferiores acortamos el horario y los más grandes tienen clases online. Pero obviamente es muy difícil sostener las clases online, porque muchas casas solamente tienen pocas horas de electricidad. A pesar de ello, damos lo mejor de nosotros para hacer posible un entorno de aprendizaje estable para los alumnos y las alumnas. Su apoyo nos ayuda a continuar en este camino. 

Cortes de luz, heladas y, a pesar de ello, confianza

La Shkola Pokuttia en la zona oeste,  Horodenka se convirtió en un lugar de recepción para muchos refugiados desde las duras batallas del este de Ucrania. Pero aún aquí se sienten los efectos de los ataques persistentes, cada vez con más fuerza, como nos reporta Olga Shtefan:

Su mensaje sobre un apoyo financiero nos conmovió hasta las lágrimas. Luchamos diariamente con los cortes de luz de hasta 15 horas, mientras que las temperaturas bajan de 10 a 15 bajo cero. Muchos sistemas de calefacción dependen de la electricidad y, sin soluciones adicionales, el frío se vuelve mortal. Gracias a su ayuda, podemos pensar en alternativas como un EcoFlow y seguir adelante con nuestro proyecto solar. Nos dan esperanza y la fuerza para cumplir con nuestra misión educativa incluso en estos momentos.

Gratitud en medio de la dificultad

La escuela Waldorf de Dnipro se vio especialmente afectada, desde hace cuatro años,  por su ubicación al este de Ucrania.  En un mail, la directora Olga Perederij agradeció por las donaciones que recibió por medio de los Amigos del Arte de Educar:

Su apoyo es infinitamente valioso para nosotros. En estos tiempos difíciles es importante saber que no estamos solos. Esta conciencia nos da la fuerza para continuar dando clases y brindar estabilidad a nuestros niños y niñas. Su solidaridad fortalece a toda nuestra comunidad escolar y nos recuerda que los lazos afectivos perduran incluso a grandes distancias.

Rutina escolar a pesar de las alarmas y los cortes

Desde el verano del 2022 todas las escuelas de Ucrania deben contar con búnkeres para poder funcionar. Al igual que la escuela Waldorf Stupeni de Odessa. En un E-Mail de Natalia Lukyanchenko queda claro con cuánta frecuencia deben ser utilizados: 

Nos alegramos mucho por vuestro apoyo. Sin ello, no hubiéramos podido pagar los sueldos de diciembre. Nuestra rutina sigue impregnada por las alarmas aéreas, los largos cortes de luz y las noches en los búnkeres. Aún así, continuamos celebrando las festividades, hacemos las obras de teatro y mantenemos nuestro ritmo escolar vivo. En la época de navidad, debimos celebrar algunas de estas festividades en el sótano de seguridad. Vuestra ayuda nos permite estar para los niños y niñas y hacer comunidad a pesar de las circunstancias más adversas. 

Seguir en clases aún con oscuridad y frío

También a  la secundaria Waldorf de Krywyj Rih pudimos ayudarla, entre otras cosas, con la construcción de los búnkeres. La directora de la escuela, Marina Fecschtschukova, agradece por estas y otras ayudas: 

Le escribimos con un sentimiento  de profundo agradecimiento y esperanza. La construcción de nuestros búnkeres significa para nosotros mucho más que muros, es una protección para nuestro futuro. El cuarto invierno en guerra es extremadamente frío y los constantes ataques a la red eléctrica nos dejan una y otra vez sin luz ni calefacción. Pero nuestra rutina escolar no sucumbe: nuestros niños y niñas extrañan a sus amigos y amigas, a los y las docentes y al aprendizaje en conjunto de tal manera, que incluso las clases continúan sin luz ni calefacción. Su alegría de vivir nos da la fortaleza para no rendirnos. Al mismo tiempo, nuestros docentes están bajo una gran presión financiera: reciben cerca de la mitad del sueldo común en Krywyj Rih, demasiado poco para cubrir los costos de vida, que han subido fuertemente. Con vuestra ayuda podemos pagarles un poco más de sueldo. Cada apoyo es vital para nuestros 24 colegas. Su ayuda nos permite continuar brindándole a los niños, luz, calor y educación, a pesar de todos los cortes de suministro. Les agradecemos de todo corazón.

Un generador como símbolo de calor

Gracias a una donación espontánea, la escuela Waldorf ASTR en Odessa consiguió un generador eléctrico, un gran alivio para la comunidad escolar, como cuenta Aleksandr Chernis:

Estamos infinitamente agradecidos por vuestra ayuda. Con su apoyo, pudimos comprar un generador, que  brinda a nuestros niños luz, calor y un sentimiento de paz. En un período, en el que muchos estarían a oscuras en su casa, podemos ofrecer a nuestros alumnos y alumnas la posibilidad de volver a aprender en salas calefaccionadas. Su ayuda nos muestra que no hemos sido olvidados y eso significa todo para nosotros.

¡Su donación tiene efectos!

Desde marzo del 2022 pudimos ayudar a escuelas Waldorf y centros de pedagogía curativa a continuar su trabajo. Financiamos parte de los sueldos docentes y apoyamos a la construcción de los búnkeres requeridos.  Cuatro años luego del comienzo de la gran invasión por parte de Rusia, las donaciones ya se utilizaron, mientras que la situación permanece crítica y actualmente se está intensificando aún más. Cada donación, sea grande o pequeña, nos ayuda a asegurar luz, educación y esperanza. En conjunto podemos continuar ocupándonos de que niños, niñas y familias  no estén solos en este difícil momento. Agradecemos de corazón vuestro apoyo.

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