Les escribo en estos días tan difíciles. En medio de la incertidumbre y la tensión, considero que es mi deber comunicarles la increíble contribución que ha supuesto su donación para la construcción de los refugios en nuestros tres Kindergarten.
El impacto de esta guerra sigue siendo devastador. La estremecedora frecuencia de los ataques con misiles hace que nuestra comunidad se vea expuesta a un peligro inmediato varias veces al día. Una familia vive actualmente entre los escombros polvorientos de la planta baja de su casa, después de que la planta superior quedara completamente destruida. Otra familia, cuyos hijos asisten a nuestro Kindergarten y a nuestra escuela secundaria, se ha quedado sin hogar y está buscando un nuevo lugar donde vivir, tras la destrucción de su vivienda.
Una madre de nuestra comunidad me contó una historia conmovedora: su hijo de 13 años estaba solo en casa, en el piso de su padre, cuando un misil impactó en el edificio. Después fue al refugio y salió ileso, pero su madre, al oír rumores de un incendio en ese refugio, corrió por las calles bajo una lluvia de cohetes para llegar hasta él. El piso de uno de nuestros profesores más veteranos también quedó completamente destruido en un ataque. Es desgarrador ver cómo personas que tanto dan a nuestros hijos pierden su propio refugio.
Les cuento estas historias porque quiero que sepan que vuestra inversión en nuestra seguridad no fue solo un donativo, sino un salvavidas. Gracias a los espacios protegidos que habéis creado, el Kindergarten se ha convertido en un auténtico refugio y en un centro vivo y reconfortante para nuestra comunidad. Es un lugar donde nuestros educadores y educadoras se reúnen para trabajar la madera y cultivar el huerto, con el fin de mantener su resiliencia. Es un lugar donde las familias que carecen de protección en casa encuentran un rincón seguro en el jardín, sabiendo que a solo unos segundos de distancia tienen un espacio protegido. En mi nombre, en nombre del equipo pedagógico, de los padres y, sobre todo, de los niños del Kindergarten, les agradezco de todo corazón su colaboración y la seguridad que nos brindan en estos tiempos difíciles.
Lilach Dgani
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