En todo el mundo hay millones de niños y jóvenes que crecen fuera de sus familias, a menudo en centros de acogida, grupos residenciales o familias de acogida. Pero, ¿qué perspectivas tienen estos jóvenes cuando alcanzan la mayoría de edad? En Perú, la situación es especialmente precaria: la violencia, la delincuencia urbana, y la corrupción marcan su día a día. Muchos niños y jóvenes que han sufrido violencia o negligencia en el seno familiar crecen en cuidados alternativos, mayormente en centros de acogida residencial. Numerosos jóvenes en centros de detención juvenil han sufrido violencia en la infancia y, tras su puesta en libertad, carecen de apoyo familiar o estatal, lo que los fuerza a una transición abrupta hacia una independencia total.
Desde su creación, la Asociación Runayay ya ha ayudado a 260 jóvenes egresados del sistema de protección a superar este reto. También apoya a estos jóvenes a la hora de ejercer sus derechos. Además del apoyo individual, la ONG ofrece formación y asesoramiento a los profesionales de centros de acogida residencial, centros de detención juvenil y organismos públicos.
En este contexto, Runayay ha solicitado la ayuda de la pedagogía de emergencia de los Amigos del Arte de Educar. Y es que sus colaboradores desean fortalecer y profundizar sus competencias en el abordaje sensible al trauma, con el fin de acompañar a los jóvenes desde una perspectiva informada por el trauma y contribuir al bienestar emocional y la estabilización de los jóvenes. Además, Runayay desea, a través de su labor de formación continua y sensibilización, aportar ideas para mejorar el sistema desde dentro y generar un efecto multiplicador.
En julio de 2026, Runayay, en colaboración con el departamento de Pedagogía de Emergencia de los Amigos del Arte de Educar, organizó el seminario «Trauma psicosocial en la infancia, adolescencia y juventud: claves para el acompañamiento sensible al trauma en cuidados alternativos y medidas restrictivas ». Participaron alrededor de 65 personas, entre ellas profesionales de centros de acogida, de organizaciones para sobrevivientes de violencia sexual y explotación, de instituciones estatales equivalentes a los servicios de protección de menores, de centros penitenciarios juveniles y de ONG´s dedicadas a personas que han egresado del sistema de protección. El seminario fue impartido por un equipo internacional especializado en Pedagogía de Emergencia (procedente de Alemania, Colombia, Argentina y Brasil) y tuvo una gran acogida.
„Fueron actividades muy valiosas que me ayudaron a conectar más conmigo misma y, partiendo de ahí, más adelante también con los niños y los jóvenes.“, dijo una de las participantes.
Tras el seminario para profesionales, se celebró un taller de dos días de duración con y para jóvenes que han estado en cuidados residenciales, en las afueras de Lima. Los jóvenes se reunieron en una casa de retiro, un lugar tranquilo rodeado de naturaleza, a unos 25 km de la bulliciosa capital. Allí intercambiaron opiniones, reflexionaron y se rieron mucho juntos, a pesar de que los temas tratados eran a menudo difíciles.
«Creo que este fin de semana nos ha ayudado a muchos a relajarnos, a despejar la mente y a comprendernos mejor a nosotros mismos».“, dijo José, un joven egresado de un centro residencial y participante del proyecto Runayay.
El taller comenzó con una introducción al tema del trauma. En los comentarios de los participantes se percibía que hablaban desde su propia experiencia: a muchos les preocupaba su proceso de sanación y cómo afrontar las consecuencias de los traumas psicosociales. Se trataron estrategias y posibilidades que ayudan a encontrar los propios recursos y la esperanza. En la tercera parte de la intervención se trabajó intensamente con el equipo de Runayay en torno a la pedagogía del trauma. En este contexto, se abordaron los fundamentos teóricos de la psicotraumatología y se profundizó en los enfoques pedagógicos sobre el trauma desde una perspectiva antroposófica. Además, se trabajó en el concepto sensible al trauma de Runayay y se analizaron en profundidad ejemplos concretos de la vida cotidiana. En diversos talleres, el equipo pudo vivenciar el arte, el movimiento, el ritmo y la pedagogía experiencial. También se abordó el importante tema del autocuidado.
Esta intensa semana sentó unas bases importantes y sólidas para poder acompañar adecuadamente a los jóvenes que encuentran en Runayay un segundo hogar en su camino hacia una vida independiente y en tiempos de crisis. Al mismo tiempo, reforzó el impulso de llevar el enfoque sensible al trauma a los numerosos centros de acogida y organismos públicos con los que colabora Runayay y, por ultimo también a los centros de detención juvenil, que ya han solicitado a Runayay la organización de talleres y cursos de formación.
Verena Böhling

