Como la escuela se encuentra en una zona de Ucrania con mayor seguridad que otras escuelas, se pueden realizar clases presenciales. Por ello era aún más importante renovar el techo que, a pesar de numerosas reparaciones, aún carecía del grosor necesario. Los Amigos del Arte de Educar apoyaron con 30.000€ para la construcción del techo.
A causa de las fuertes lluvias, las construcciones fueron muy complejas. Cuando sacaron el techo viejo, tuvieron que colocar un cobertor provisorio que, a causa del viento y la cantidad de lluvia, dejó pasar agua que los trabajadores tuvieron que atajar varias veces en el tercer y segundo piso. Dos veces tuvieron que asistir en la noche para evitar inundaciones en el colegio. Hacia el comienzo del nuevo año escolar, las construcciones habrán podido concluir.

