Los padres de los alumnos trabajan principalmente como jornaleros agrícolas, por ejemplo, en las plantaciones de té de los alrededores, con salarios muy bajos. La mayoría de las familias viven en casas de adobe sin electricidad ni agua corriente. Al principio, la escuela funcionaba en un terreno alquilado cerca de Sirende. Las clases se impartían en dos casas de adobe de solo diez metros cuadrados cada una, en las que apenas cabían 14 niños. Tampoco aquí había electricidad ni agua corriente y el agua también se obtenía del pozo.
Luego de que la escuela debiera mudarse en numerosas ocasiones, por medio de nuestro llamado a donaciones del 2018 destinado a “escuelas rurales en África“, se logró conseguir y financiar un terreno seguro, de 9 hectáreas en una antigua plantación de café cerca de la casa anterior. A causa de diferentes situaciones, recién cuatro años después se pudo comenzar con la construcción de los edificios. Pero los pedagogos y pedagogas de la escuela se las arreglaron: primero construyeron una cabaña de chapa ondulada para los niños del Kindergarten y la primaria. Al mismo tiempo, se creó un huerto escolar, del que ahora se obtiene una gran parte de las verduras necesarias para el almuerzo diario de los niños y docentes.
Ya estamos en pleno proceso de construcción de los espacios para la escuela, nos alegra mucho que, gracias a sus donaciones, podamos ayudar no solo con la compra del terreno, sino también con la financiación de las aulas y la guardería.
En Sirende, el acceso a los centros de salud y a la educación implica un enorme desafío para los numerosos hogares que viven debajo de la línea de pobreza. Debido a esta situación, la Humane School depende totalmente de las donaciones: Donar ahora

