Desde hace un año se encuentran en el terreno, que antes era un vertedero de basura, un taller de manualidades, en el que se pueden dar dos asignaturas y una casa con alojamientos. La idea era que los artesanos y artesanas se pudieran quedar ahí y no tuvieran que pagar arriendo y a cambio tomaran responsabilidad por algunos de nuestros niños mayores para permitirles conocer las labores del taller e ir ganando experiencia. Rita, la mujer de nuestro maestro y administrador Ayala, ocupó una de las salas de taller por un par de meses, luego del nacimiento de su tercer hijo. Cada tarde se encuentran ahí dos o tres de nuestras niñas mayores y miran cómo trabaja Rita con la costura y van intentando sus primeros puntos a mano. Lo primero que hicieron fueron los vestidos típicos para nuestros niños.
La segunda sala-taller estaba vacía al principio. Nana Owusu, nuestra Manager, me comentó lo difícil que era encontrar talleristas que estén dispuestos a trabajar con nuestros jóvenes. Temían pérdidas salariales. Pero luego se dio una de esas casualidades africanas: en el predio de la clínica encontramos a un antiguo conocido de Nana Owusu, un zapatero. Conversamos con él y mostró interés. Vino unos días más tarde al Center y aceptó! Él mismo tiene también una leve discapacidad física y no tiene problema de trabajar con nuestros niños. A principios de diciembre se instaló.
A causa de la tremenda inflación en Ghana, tuvimos que aumentar fuertemente todos los sueldos para este 2025. Estoy agradecida principalmente con los Amigos del Arte de Educar, que nos apoyan no solamente donde es necesario, sino simplemente como personas que llevan al pequeño Cosmos Center en su corazón. ¡Muchas gracias también a las alumnos y alumnas, que juntaron donaciones en el marco del WOW-Day y a las comunidades escolares que nos ayudan tanto con las donaciones de sus bazares!

