Nuestro proyecto Ein Bustan lleva adelante una guardería infantil con 14 niños de entre uno y tres años y un Kindergarten con 30 niños de tres a seis años. Ambos se encuentran cerca de H'ilf, un pueblo cerca de Kiryat Tivon. Los niños y los trabajadores hablan tanto hebreo como árabe y debemos velar por un uso equitativo de los idiomas. Los niños vienen sobre todo de los pueblos vecinos de Kiryat Tivon y Basmat Tabun, pero también de otros pueblos y ciudades cercanas. Provienen de familias judías, musulmanas, cristianas y drusas.
Nosotros, los sostenedores de Ein Bustan, compartimos una visión social, en la cual todos conviven en igualdad, entendimiento mutuo y paz. Intentamos alcanzar una realidad así, en tanto compartimos las lenguas y culturas de los otros, como también observamos las diferencias entre las personas como enriquecimiento y no como fuente de conflictos.
Con nuestro currículum bilingüe en hebreo y árabe, logramos una base conjunta para una escucha compasiva y sin prejuicios. Además, dejamos las puertas abiertas para cada niño o niña, cuyos padres quieran colaborar. Cuando una familia no se encuentra en condiciones de pagar la cuota escolar, le ayudamos con los fondos de beca. Para eso siempre buscamos personas que puedan apoyar.
Nosotros, desde Ein Bustan organizamos también actividades para adultos, que promueven el entendimiento y el diálogo en las comunidades árabes y judías, por ejemplo, dos grupos de estudios, cursos, círculos de escucha, charlas, eventos culturales y actividades familiares comunitarias, como paseos en la naturaleza, Picknicks, cuentos y más.
El sentido de pertenencia que hemos logrado por medio de los valores que vivimos cotidianamente, nos ayudó mucho, todos estos años, a seguir adelante en los momentos difíciles. Desde hace más de un año tenemos guerra al norte y al sur de Israel. En los últimos dos meses del año 2024, las luchas en el norte escalaron y así nos alcanzó la guerra, cuando volaron los primeros misiles en la región Galiläa.
Esta situación nos obligó a cerrar el Kindergarten por dos semanas. Debimos realizar las adaptaciones necesarias y con el permiso del comando local, uno de los cuatro comandos regionales de las fuerzas de combate israelíes, pudimos reabrir rápidamente. Para todos era mejor regresar a la rutina cotidiana: para los niños, los padres y el personal pedagógico. Las interacciones sociales, las manualidades, el trabajo en jardín, escuchar canciones e historias, todo eso son contenidos sanadores para todos nosotros.
Sin embargo, debimos cambiar las jornada en el Kindergarten. No realizamos los paseos, sólo realizamos actividades en el interior y en nuestros patios, de manera que podamos alcanzar rápidamente los refugios, en caso de necesidad. Pudimos construir al refugio gracias a las donaciones veloces y generosas de nuestros amigos y organizaciones asociades en Israel y el mundo.
En estos días hay un alto al fuego y se levantaron las restricciones. Pero estamos continuamente preparados para los cambios, para que podamos continuar ofreciendo una buena educación a los niños, en toda circunstancia.
Estamos llenos de esperanza, de que este año, traiga un espíritu de paz y reconciliación. En cada caso, continuaremos sembrando para una sociedad y un futuro mejor para nuestros niños y niñas.
Gal Mosenson
Usted puede apoyar a Ein Bustan con un padrinazgo de educación. Más información aquí: Patrocinio de clases

