Hace cerca de 4 años el movimiento Waldorf en gran bretaña se encontraba en una crisis. Una de nuestras escuelas grandes y bien establecidas debieron cerrar luego de que algunos padres presentaran reclamos ante el departamento de educación y, luego, la oficina para educación estandarizada emitiera reportes de inspectoría muy negativos. Lamentablemente el 75% de las escuelas waldorf inglesas no lograba alcanzar los estándares mínimos para acompañamiento y educación e incluso algunas escuelas fueron catalogadas como “inseguras”. Actualmente la situación es otra: todas las escuelas cumplen con los estándares mínimos y los reportes de inspectoría reciben valoraciones positivas por el trato amable, la calidad de las clases y el buen acompañamiento de los niños. Así escriban por ejemplo los inspectores acerca de la Steiner Academy Hereford: “las alumnas y alumnos florecen… los y las docentes comparten los mismos altos propósitos. El vínculo entre los alumnos y el personal es respetuoso, amable y cariñoso.“
Esta transformación comenzó en el 2018, cuando Trevor Mepham, por encargo de la asociación de escuelas Waldorf inglesas (Steiner Waldorf Schools Fellowship-SWSF), realizara una asesoría masiva luego del cierre de varias escuelas. El impulso principal era que la asociación SWSF ofreciera “visión, dirección y guía” y “se ocupase de las escuelas, mantenerlas unidos y sacarlas adelante”. Un primer paso fue el restablecimiento de la confianza por parte de las dependencias gubernamentales que están a cargo de la regulación de las escuelas. Reconocimos que muchos de los puntos de crítica eran válidos y reflejaban las críticas que venían circulando acerca de las escuelas Waldorf por internet. Entre ellas se encontraban la dificultad de reaccionar de manera efectiva ante los casos de bulling, una mala administración de los reclamos y pocos avances de alumnos en el ámbito de lectoescritura y cálculo.
Nos encontramos frecuentemente con las instituciones gubernamentales OFSTED y DfE, manteniéndolos informados acerca de los esfuerzos de las escuelas por realizar mejoras. Por medio de estos encuentros pudimos lograr un mejor entendimiento, entre nuestros asesores de dichas instituciones, acerca de la pedagogía Waldorf. Aquello llevó también a que se realizarán cambios en los procesos de inspección y llevó a que se realizara un vídeo orientativo para los inspectores. Al mismo tiempo, trabajamos con docentes y directores en conjunto, para profundizar su entendimiento de cómo el currículum Waldorf puede completar los requerimientos estatales, sin ir en detrimento de la pedagogía.
SWSF (ahora Waldorf UK) le ofreció las escuelas también capacitaciones en una serie de ámbitos como por ejemplo seguridad e higiene, manejo de comportamientos, desarrollo curricular, tratamiento de los reclamos y coordinación. Además, desarrollamos nuevos recursos, mantuvimos reuniones de la red online para no perder el contacto con las escuelas, las visitamos y les ofrecimos apoyo con consultas específicas, como también con aportes económicos para el perfeccionamiento profesional de los docentes.
El mayor desafío luego de la crisis del 2020 consistió en recomponer la fama de las escuelas Waldorf despiadadamente negativa que se había formado en los medios. Nuestra estrategia consistió en aceptar nuestros errores y mostrar a través de mejores resultados en las inspecciones, que nosotros aprendimos de la crisis. Como símbolo de la transformación renombramos a “SWSF“ como “Waldorf UK“, logramos una nueva imagen y trabajamos en traducir los principios Waldorf a un lenguaje contemporáneo que pueda ser mejor comprendido por padres o personas externas. También trabajamos en participar de la discusión acerca de la política educativa inglesa, a partir conversaciones con otros grupos pedagógicos de Gran Bretaña, que comparten nuestros valores. Y, por otra parte, entramos en contacto de forma proactiva con el gobierno y con políticos tomadores de decisiones.
Los fracasos del 2020 muestran la necesidad de desarrollar una masiva formación de docentes, asegurando la calidad de manera independiente. El año pasado reaccionamos ante los reglamentos de la Sección Pedagógica y del Círculo de la Haya y desarrollamos una estrategia para la formación e impulso para docentes Waldorf, que implica que las formaciones de profesores Waldorf deben ser validadas por una Universidad y por Waldorf UK y ser acreditadas por medio de un gremio independiente. Añadimos 2 cursos nuevos: un curso de la fundación Waldorf Learning Foundation para docentes, que ya cuentan con un certificado estatal y otro en el Emerson College, que tiene tanto una calificación estatal como Waldorf y puede ser completado durante el trabajo en una escuela Waldorf. Ese tipo de calificaciones reconocidas internacionalmente aportan a mejorar la calidad de las clases desde la pedagogía Waldorf. Nuestro objetivo es que todos los docentes en el futuro cuenten tanto con una formación estatal como con una formación Waldorf.
Uno de los motivos principales de la crisis del movimiento Waldorf británico durante los años 2018-2020 fue que las escuelas y la formación de profesores habían caído en una burbuja. Había muy poca capacidad de crítica y no había ninguna voluntad de llevar a cabo un análisis crítico del trabajo. Los requerimientos legales fueron ignorados y marcados de “no Waldorf“ y las jerarquías se escondieron detrás de la creencia de que no existe una “conducción”. En comparación a eso la pedagogía de kindergarten se mantuvo relevante y acorde a los tiempos, por medio de una formación calificada y es totalmente reconocida, sometida a un control externo. En general le fue sencillo cumplir con los requerimientos legales. El aprendizaje de esto es que es fundamental mantenerse autocrítico, transparente y no auto condescendiente. Debemos cuestionarnos continuamente y continuar nuestro desarrollo. Moverse en el mundo y participar del amplio debate educativo, es decisivo para el crecimiento futuro, la aceptación y el intercambio de nuestro creativo abordaje educativo.
También aprendimos cuán importante es trabajar conjuntamente como grupo de escuelas, comprometerse (incluso dentro de una diversidad de opiniones) e intercambiar prácticas para poder ofrecer una pedagogía Waldorf de alta calidad. Continuamos trabajando en estas elecciones y esperamos poder manejar los últimos desafíos y asegurar otros 100 años de pedagogía Waldorf en Gran Bretaña. El nuevo gobierno realizará desde enero del 2025 una suba en los impuestos a las escuelas libres. Muchos padres no estarán en condiciones de afrontar estos aumentos por lo que algunas escuelas estarán en peligro.
Fran Russel

