Este invierno no fue tan duro. No tuvimos que calefaccionar tanto porque no estaba tan frio. Eso fue un alivio para nosotros, porque los costos de calefacción subieron mucho. Por suerte ya no hubo cortes de energía como el año pasado. Pero las alarmas de ataques aéreos no cesaron, de manera que los niños y niñas continúan pasando una parte de sus clases en los refugios.
En el período de adviento pudimos pasar muchas horas bonitas con la comunidad escolar. Los niños y niñas caminaron por la espiral, celebramos navidad, los cursos más pequeños cantaron villancicos y los más grandes realizaron una obra de teatro. Hicimos también un mercadito de navidad, en el que los alumnos y las alumnas mayores, como también los/as adultos/as pudieron pasear felices y hacer con sus manos los regalos de navidad.
El club de madres y padres se encontró en forma regular, para escuchar charlas sobre pedagogía Waldorf y se organizó una serie de charlas para los padres del próximo primer grado.
Nuestras alumnas, alumnos y docentes participaron de diferentes competencias para que la mayor cantidad posible de personas conozca nuestro liceo. Es bonito, que la calidad del saber y el rendimiento de nuestros alumnos y alumnas sea reconocida por jurados independientes en diferentes competencias.
Además, nuestros/as docentes continúan formando parte activa del seminario waldorf.
Actualmente trabajamos intensamente en el colegio de profesores, para comprender los caminos de nuestro desarrollo. Es un momento complejo para nuestra comunidad escolar, pero buscamos posibilidades de mejorar la situación.
Les agradecemos mucho por su apoyo financiero. Este dinero nos permite continuar nuestro trabajo en Odessa y hace posible la educación Waldorf para nuestros niños.

