La explosión nos ha roto el corazón, en medio de la crisis por el COVID 19, la corrupción, la crisis económica, ¿cuánto más podremos aguantar? ¿Cuál es el destino de este país? Los que no morimos en la explosión, casi hemos muerto a causa de ella.
Cada uno de nosotros tiene una historia de ese momento. Yo estaba en Beirut, Achrafieh, mi hermana y yo queríamos salir a visitar a nuestro tío. Cuando fue la explosión estábamos en la escalera y escuchamos primero una explosión, a la cual la siguió una mayor. Todas las ventanas y puertas se rompieron, entró polvo a la casa. Mirábamos a nuestro alrededor: todo estaba destruído. Gracias a Dios no estábamos heridas, pero la mayoría de nuestros amigos y parientes aún están hospitalizados, lamentablemente también murieron algunos de ellos y otros aún están desaparecidos.
Después de una larga noche sin dormir, me desperté a la mañana siguiente y comencé a llamar por teléfono, con ayuda de la trabajadora social, a los 180 padres y 85 colaboradores. Lloramos juntos, me contaban sus historias y yo les contaba la mía, rezábamos por justicia y por un cambio y por todos aquellos que perdieron su vida.
Vamos a seguir estando fuertes, para apoyarnos mutuamente. Tenemos casi 80 familias que necesitan alimentos, medicamentos, apoyo y alojamiento. Además debemos cuidar a nuestros 13 alumnos y alumnas que viven en el campus de Step Together, cuyos padres viven en el extranjero o lejos y no pueden visitarlos a causa de la Corona-crisis.
Esperamos poder continuar con nuestra misión en Step Together y seguir apoyando a alumnas y alumnos, padres, madres, colaboradores y colaboradoras, con nuestros amigos de todo el mundo. Seguiremos estando fuertes y vamos a recomponer nuestro coraje.

