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2006 Fj

 

Dirección

Osnovna waldorfska skola
Zametska 6
51000 Rijeka
Croacia
tel.: 00385 51 642 306
fax: 00385 51 645 914
e-mail
Contacto: Miriam Habunek


En el carnaval
Un juego de cursos
Visita en el herrero
Tejiendo
Croacia - 3/2006

Viento fuerte en la Adria

En la Adria existen diferentes vientos y cada uno tiene su propio carácter. El viento del norte, la Bura, es el más fuerte. Él trae buen tiempo, aclara al cielo, pero sacude y estira cada matorral y cada arbolito que se mantiene en la poca tierra que existe en el despeñadero de la costa.


Es casi imposible que un árbol eche raíces
en los lugares en los que ya no existe bosque.

Cuando los alumnos de colegio Waldorf de Riejeka salen de su bus, hacia una de aquellas rocas, en el sur de la ciudad se dan cuenta de lo que significa que el bosque ya no existe para protegerles del viento, que les sopla las gorras de sus cabezas. Así, bajo las órdenes del guardabosques han tratado de lograr lo imposible: con palos gruesos golpeaban un hueco en el piso donde se había juntado un poco de tierra entre los cantos, plantaban pequeños abetos rojos, apretaban la tierra... ¿Logrará sobrevivir aquí este árbol?

Esta pregunta también se hace en el cotidiano día escolar: El Colegio Waldorf y el jardín infantil, están situados en una tierra muy escasa y tienen que resistir sin protección al viento duro.

En el año 2000, nuestro colegio empezó con un primero y un segundo curso, actualmente son 7 cursos. En aquellos tiempos después de la guerra las condiciones parecían favorables en pleno comienzo: los dos grupos del jardín infantil siempre estaban llenos y hasta el año 2004 siempre se habían matriculado más de 15 alumnos en el primer curso.

Sin embargo, el viento de hoy es más duro: la cuota escolar es muy alta, el coraje y el interés de inscribir un niño en un colegio Waldorf ha bajado notablemente. A principio del año escolar el jardín infantil tuvo que cerrar un grupo; y los 7 cursos del colegio solamente tienen 65 alumnos en total. Desde hace dos años, no podemos completar un primer curso y de los otros cursos se cambiaron los alumnos a colegios fiscales porque los padres temen que no van a poder cumplir las exigencias de la secundaria o de los colegios técnicos.

Experiencias en el colegio...

La madre de Juraj no comparte estas preocupaciones. Ella trabaja de cómo educadora en un jardín infantil Waldorf y gana 420 Euros mensuales, un „padrino“ de Noruega paga la cuota escolar para Juraj: 120 Euros. De vez en cuando, se puede ver al niño del segundo curso durmiendo en el sofá frente a su curso a las 7 de la mañana. Pero pronto llegan los alumnos del primer curso haciendo bulla. Entonces Juraj va al dormitorio de los niños del jardín infantil y hace sus tareas. Después también, empiezan sus clases: trabajos manuales, inglés, alemán, Euritmia o gimnasia, todo junto con el primer curso. Para las clases de idiomas cambian el pequeño cuarto con el del tercero básico, que viene aquí para hacer sus labores manuales. La gimnasia se realiza afuera, pero si llueve la profesora tiene unos juegos que se pueden jugar en los cuartitos. Para las clases de Euritmia los niños se cambian en la planta baja y entran a la sala de la unión de los ciudadanos, la que el colegio alquila unas 6 horas por semana.

Juraj pasa sus clases más importantes recién en el horario de las 12 hasta las 2 de la tarde. Los alumnos del segundo básico disfrutan de este tiempo entre 5 personas con su tutora Iva. Ella tiene 26 años y al principio solamente quería dar clases de arte en el colegio. Dado que en este tiempo se había buscado una tutora para el primer curso, se decidió aceptar esto también. Además de esto dirige la conferencia técnica, diseña la página de internet del colegio, organiza exposiciones de los trabajos de los alumnos y también exposiciones propias.

Doce profesores y algunos padres se reparten los quehaceres en el colegio. Los dos colegas masculinos son muy apreciados por los niños, ya que en sus casas pasan el mayor tiempo con sus madres solamente. Muchos padres están divorciados y muchas veces el padre está viajando con el barco.

Muchas veces, los profesores reciben sus sueldos dos meses atrasados y se enfrentan con un futuro inseguro. Y se quedan solamente si no pierden su entusiasmo. Todos son nuevos en el campo de la pedagogía Waldorf, no tienen ejemplos y existe muy poca literatura en el idioma de Croacia. Pese a todas estas circunstancias tienen que representar desde el principio esta pedagogía - en un ambiente político y social que tiene muchos prejuicios de la pedagogía Waldorf.

Sin embargo, los niños quieren a su colegio y nos dan nuevas fuerzas cada vez. Dora del quinto curso dice: „El colegio significa mucho para mi, no hay presión. Quisiera que nuestro colegio fuera grande y lindo. Que adentro estuvieran expuestas muchas tareas escolares, y afuera tendría que existir un parque, un jardín y un gimnasio grande...“ - así como en el colegio de padrinazgo en Dietzenbach. La visita de este colegio a inspirado a 50 niños, profesores y padres de Rijeka, también por la bienvenida muy cariñosa de la gente.

...y afuera

Kiran, un chico pensativo del tercero básico con cabello rojo, también quiere a su colegio. Él vive en el centro de la ciudad y viene en bus al colegio, pasando por la orilla del mar, por las fábricas de la industria del petróleo, astilleros de barcos y con la vista a la bahía de Kvarner y a la sierra Velebit. Después de un viaje de 10 minutos, baja en un cruce de 4 carriles y en la entrada del colegio saluda al zapatero. Aquí, en una esquina tiene su taller y a veces hace repartos necesarios en el colegio. Después del Colegio, a Kiran y a los otros chicos les gusta mirar trabajar, mientras esperan a sus padres.

En el recreo los niños salen corriendo al parque público que queda detrás del colegio subiendo las gradas. Aquí también tienen las clases de deporte, en cualquier tiempo. La municipalidad nos ha dado una parte del parque para tener clases de jardinería. Actualmente, los alumnos están limpiando con picos la tierra de hormigón. Lamentablemente, ha sido destruida la casita en el árbol que se hicieron los niños del tercero básico.

Alrededor de Rijeka se puede experimentar todavía concretamente oficios artesanales, agricultura y la construcción de casas. En las montañas visitamos a un herrero en su taller, en el pueblo y en la isla Cres existen grandes hornos para hacer ladrillos. En la península Istría todavía trabajan los molinos de agua. En un antiguo pueblo, aislado vive el Señor Luciano que cultiva su pequeña granja según el calendario Maria-Thun. El curso de Kirian es el segundo curso que puede dormir 3 días en su granja sobre la paja, pueden correr, también trabajar, arar y sembrar en sus campos y hacer paseos de aventuras en su Jeep.

En el verano, cuando se pone muy caliente en los cuartos de cursos, podemos llegar al mar en 5 minutos yendo en el bus. Tal vez va estar más cerca todavía en el futuro.

En el puerto del centro de la ciudad existe un edificio de una antigua fábrica, de la que saldrá la academia de arte. Este edificio tiene que ser derribado en unos 5 a 10 años, pero en el edificio, en el que está nuestro colegio por el momento no tiene posibilidades de crecer. En el puerto tampoco vamos a poder echar raíces.. Pero tal vez, no es como un árbol sino como un barco que tiene que reaccionar flexiblemente al humor y las circunstancias de la Adria En este caso esperamos encontrar un lugar protegido en el puerto, en donde puede estar anclado un tiempo para embarcar a niños que quieran navegar por la vida sin miedos y presiones.

Mirjam Habunek